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ODS4. La crisis hace necesaria la educación financiera de la población más vulnerable

Centro para la Educación y Capacidades Financieras impulsa un concepto de educación financiera amplio e inclusivo, Un compromiso que desde 2008 ha beneficiado a 15,5 millones de personas 

19-11-2020

El acceso a la tecnología y la mejora de la educación financiera de la población, especialmente la más vulnerable, es fundamental para conseguir una recuperación inclusiva. Estas han sido las conclusiones principales de la nueva edición de EduFin Talks, el espacio de reflexión y debate sobre los retos de la educación financiera organizado por el Centro para la Educación y Capacidades Financieras de BBVA en formato 100% digital.

José Manuel González-Páramo, presidente del Consejo Asesor del Centro para la Educación y Capacidades Financieras de BBVA, ha comenzado el acto recordando los retos económicos y sociales que el mundo está afrontando y sus implicaciones para las poblaciones más vulnerables. “Sin duda, las devastadoras consecuencias de la desigualdad económica y social han sido puestas de manifiesto por esta crisis, que ha descubierto la fragilidad financiera de tantos hogares”, ha manifestado.
 

Educación financiera contra las crisis

Ante un contexto de creciente incertidumbre, González-Páramo ha abogado por la alfabetización financiera. “La educación financiera juega un papel importante en el desarrollo de la resiliencia financiera y la mejora del bienestar de las personas”. Entre las cuestiones que deben abordarse para mejorarla, el presidente del Consejo Asesor del Centro ha destacado tres: poner el foco en los sectores más vulnerables, convertir la alfabetización digital en una oportunidad y no en un obstáculo y lograr que la recuperación inclusiva conduzca a un crecimiento inclusivo.

González-Páramo ha anunciado que, con motivo de la celebración del quinto aniversario del centro en 2021, la entidad publicará un documento de posición que busca establecer el papel de la educación financiera en la era pos-COVID. Su lanzamiento está previsto en la primavera de 2021 y sus objetivos son: inspirar temas de discusión, promover la  investigación, ser una referencia para los expertos y una base para la interacción con los grupos de interés.

El papel de la digitalización

La mesa redonda ‘Una nueva era para la educación financiera’ ha contado con la participación de Andrea Liesenfeld, directora adjunta de la Unidad de Servicios Financieros Minoristas de la Dirección General de Estabilidad Financiera, Servicios Financieros y Unión de los Mercados de Capitales (DG FISMA) de la Comisión EuropeaPablo Adrián Hardy, responsable de Economía y Empresa en Secretaría General Iberoamericana (SEGIB); Mayada El-Zoghbi, directora del Centro para la Inclusión Financiera (CFI, en sus siglas en inglés) y Leora Klapper, economista principal del Grupo de Investigación para el Desarrollo del Banco Mundial, como moderadora del panel.

El debate se ha centrado en el papel de la digitalización durante la crisis de la COVID-19, en la que la reducción de las interacciones cara a cara ha provocado una caída de los pagos en efectivo y un aumento en las operaciones con móviles, tarjetas y otros medios. Andrea Liesenfeld ha recordado que la digitalización no debe dejar a nadie atrás y ha defendido que  “es necesario asegurar que las personas tengan los conocimientos financieros digitales necesarios, para facilitar el acceso universal a estos nuevos productos y servicios y su comprensión. La complejidad de algunos productos financieros se agrava con la capa de digitalización”. Para Pablo Adrián Hardy, “estamos ante el momento más importante de los últimos 30 años para incluir la educación financiera en todos los niveles de formación; no solo para particulares sino también para pequeños negocios y emprendedores”. En su opinión esta es una tarea no solo para proveedores de servicios financieros sino también y fundamentalmente para gobiernos.

La seguridad del cliente

Todos los participantes han coincidido en que los beneficios de la inclusión financiera solo se pueden alcanzar si las personas se sienten cómodas y seguras al usar los productos financieros digitales. “La protección al consumidor debe ser introducida en el diseño de los productos para que la gente más vulnerable los entienda”, ha afirmado Mayada El-Zoghbi. En este camino, las entidades del sector también han tenido que adaptarse y aprender.

Para la representante de la Comisión Europea, Andrea Liesenfeld, “hay que garantizar que la gente pueda confiar en las instituciones financieras”. En ese sentido, ha mencionado que la Comisión está explorando la creación de un marco de competencia financiera que apoye y complemente la tarea de los Estados miembros:  “Queremos crear herramientas para facilitar el cambio y garantizar la competencia”.

El papel de los gobiernos también es necesario para promover las habilidades digitales y las capacidades financieras, especialmente en los grupos más vulnerables, como las mujeres. Según Mayada El-Zoghbi, “los gobiernos deben aplicar sistemas de protección para permitir la transición gradual hacia una economía digitaly actuar con cautela a la hora de eliminar el dinero en metálico. Dicha protección no sería posible sin el uso de nuevas tecnologías que garanticen la transparencia del sistema y sean accesibles a todos. Por ello, Pablo Adrián Hardy ha recalcado la necesidad de llegar con la tecnología a los colectivos vulnerables en regiones como América Latina. “Para que los países puedan volver a la senda del crecimiento será de importancia esencial la información financiera a los ciudadanos”.

En las conclusiones finales, la directora de Programas de Inversión en la Comunidad de BBVA, Lidia del Pozo, ha resumido los puntos más importantes del debate, concluyendo que “la COVID-19 ha proporcionado una oportunidad para remodelar la educación financiera y convertirla en un elemento que permita a las personas tener un futuro financieramente saludable y seguro”.

Igualmente ha recordado que “la educación financiera concierne a toda la sociedad”. Precisamente, con el objetivo de involucrar a una amplia gama de actores, el centro ha lanzado una encuesta abierta al público, para recopilar la mayor cantidad de información posible y definir el papel de la educación financiera en la era post-COVID.